Fracturas

Una fractura es la pérdida de continuidad del hueso, por la aplicación de una fuerza que supera su resistencia elástica. Las causas pueden ser traumatismos directos, indirectos (fuerzas rotacionales o angulares) o por carga axial, lo que se denomina fractura por aplastamiento.

Los síntomas de una fractura son: dolor intenso, deformidad, inflamación, hematomas y limitación de movimiento.

El manejo inicial en caso de cualquier probable fractura es la inmovilización y traslado a un servicio de urgencias para su adecuada evaluación. Se solicitarán radiografías, complementando con TAC en caso de fracturas complejas o resonancia en caso de lesiones de tejidos blandos.

El tratamiento definitivo puede variar, desde inmovilización con férulas, moldes de yeso, hasta una reducción cerrada o abierta de la fractura + fijación con diferentes tipos de implantes como: clavos, tornillos, placas, fijadores externos, prótesis, etc.

El tipo de tratamiento e implante dependerá del paciente (edad, actividades, deporte, etc.) y de las características de la fractura (tipo de trazo, número de fragmentos, desplazamiento, involucro articular, fractura abierta o cerrada, etc.).

Todas las fracturas son una urgencia y necesitan una pronta y adecuada valoración.